lunes, 30 de noviembre de 2009

Automóviles fatídicos

El archiduque austriaco Francisco Fernando, sobrino del emperador Francisco José I, nacido en Graz (1863) y declarado heredero al trono de Austria-Hungría, casado morganáticamente con la duquesa Sofía de Hohemberg, estaba muy lejos de suponer el final de su viaje a la ciudad bosnia de Sarajevo, y las trágicas consecuencias que del mismo se derivarían.
Pese a las advertencias recibidas, el matrimonio, que acababa de estrenar un flamante automóvil de color rojo, capaz para seis personas, adoptó la fatal decisión de concurrir a un banquete, que aquel domingo (28 de junio de 1914) se daría en su honor en la, por entonces, pequeña y casi desconocida ciudad.
Mientras el cortejo pugnaba por abrirse paso, por tortuosas y estrechas calles, un grupo de conjurados arrojó sobre el auto un poderoso explosivo (10 de la mañana), que al rebotar sobre la capota del mismo respetó a la egregia pareja, pero hirió gravemente a un teniente coronel de su escolta y a varios militares más. Tras interesarse por los heridos, el archiduque ordenó proseguir la marcha, pero el conductor -hombre de probada lealtad- se equivocó de calle, introduciéndose en un estrecho callejón sin salida, en donde la pareja, sin la ayuda de su escolta, fue blanco de la "Browning" esgrimida por el estudiante Gavrilo Princip, de 19 años de edad, afiliado a la sociedad secreta "La Mano Negra". Eran las 10:45 de la mañana.
Los heridos fueron llevados lo más rápidamente posible al ayuntamiento, que no estaba lejos de allí, donde los cuidados que se les prodigaron no fueron útiles. Este luctuoso suceso sería el detonante de la I Guerra Mundial.
Semanas más tarde, comenzado ya el conflicto, el general Potiorek, se hacía cargo del palacio de Sarajevo, en el que se guardaba el citado automóvil. En menos de un mes fue derrotado en la Batalla de Valievo, lo que le valió ser destituido y enviado a Viena, donde murió en la mayor miseria y medio loco.
El coche cayó, poco después, en manos de un oficial del Estado Mayor, quien una semana más tarde, tratando de evitar atropellar a unos campesinos, se estrelló contra una pared, falleciendo en el acto.
Terminada la contienda, se hizo cargo del mismo el gobernador de Yugoslavia, quien en tan sólo cuatro meses sufrió varios aparatosos accidentes, perdiendo en el último un brazo. El vehículo hubiera sido convertido en chatarra, pero acabó adquiriéndolo por muy poco dinero el doctor Skirs, quien sólo lo disfrutó seis meses, ya que el auto volcó, ocasionando la muerte de su propietario.
Algún tiempo después, lo adquirió un joyero, que no sufrió accidente alguno, pero que terminaría suicidándose. Su viuda lo vendió a cierto médico, que se vio precisado a malvenderlo, ya que los pacientes le abandonaban. Lo compró un corredor suizo, nada supersticioso, pero que se estrelló con él contra un muro; el coche quedó intacto. Sin prestar atención a tan fúnebres presagios, fue adquirido por un rico terrateniente de las cercanías de Sarajevo, quien un mal día sufrió una avería, debiendo recurrir a una carreta de bueyes para llevarlo a un taller, cuando inesperadamente el motor se puso en marcha, sin que pudiera darse explicación lógica, y tras atropellar a la carreta, se lanzó por una pendiente, perdiendo la vida su propietario.
Creyendo hacer un buen negocio, cierto propietario de un garaje de coches de alquiler, llamado Tiber Hirshfield, lo adquirió, y tras repararlo, lo pintó de azul. Un día llevaba seis pasajeros a una boda, cuando apareció, de improviso, otro automóvil... murieron cuatro de éstos y el propio Hirshfield.
Finalmente, el gobierto austríaco lo compró y, tras someterlo a concienzuda restauración, lo guardó en un museo... museo que fue destruido por un bombardeo durante la II Guerra Mundial. Jamás se encontró el menor rastro del automóvil, que de un modo u otro había causado la muerte de 16 personas.


El actor James Dean, cuyo verdadero nombre era James Byron Dean, nació el 8 de febrero de 1931 en la localidad de Marlon (Indiana). Interrumpió sus estudios de derecho para desempeñas diversas actividades hasta que, aconsejado por el actor James Whitmore, se decidió a estudiar arte dramático en el Actor's Studio.
Comenzó interpretando pequeños papeles en el cine, hasta su consagración con Al este del Edén; también trabajó en Broadway y en algunas series televisivas. Falleció prematuramente el viernes 30 de septiembre de 1955, cuando conducía su automóvil deportivo a toda velocidad por la carretera de Salinas, en Paso Robes (California).
Tras su muerte se convirtió en un mito, habiéndose realizado algunas películas en su memoria y escrito varios libros, siendo de destacar James Dean Returns, escrito por una dependiente de unos grandes almacenes y que, según ésta, contenía las revelaciones que el propio Dean le había hecho en el curso de unas sesiones de espiritismo.
En los siguientes cuatro años, ocurrieron una serie de contratiempos con aquel automóvil (un Porsche, modelo "Spyder"). Mientras era revisado el motor, éste se desprendió, quebrando las piernas del mecánico que lo repasaba. Este mismo motor fue instalado en un coche de carreras, cuyo propietario murió en una competición, tras colisionar con otro vehículo, al cual se le había colocado la caja de cambios del auto de Dean.
Poco tiempo después, se llevó a un taller para reconstruirlo, pero éste se incendió y, por último, sus poseedores decidieron deshacerse del mismo... pero el camión que lo transportaba se estrelló, y el automóvil que causó la muerte de James Dean quedó totalmente destruido.

¿Casualidad...? Son muchas casualidades, pero al mismo tiempo no quieren decir nada. ¿Mala suerte...? Tal vez sí y tal vez no... La vida cotidiana está llena de casualidades y de mala o buena suerte... No somos quienes para tratar de desvelar lo que está oculto.

0 comentarios:

:)) w-) :-j :D ;) :p :_( :) :( :X =(( :-o :-/ :-* :| :-T :] x( o% b-( :-L @X =)) :-? :-h I-)

Publicar un comentario

 
Ir Arriba
© 2009 Template Blogger design by: Noelia Gracias sobre todo a:El Blog de Pepe